lunes, 9 de septiembre de 2013

LAS VERDADERAS IZQUIERDAS REVOLUCIONARIAS FRENTE A LA GUERRA


07-09-13
Int. No. 182
LAS VERDADERAS IZQUIERDAS REVOLUCIONARIAS FRENTE A LA GUERRA
 Un conocido internacional-trotskista, eterno crítico sin rumbo de la izquierda revolucionaria en Bolivia, vuelve sobre sus pasos de analista “neutral” de las guerras del Imperio ya declarada contra el régimen sirio. Decimos ya declarada porque sus perros de presa Al Qaeda, Al Nusra, los salafistas y otras hierbas venensas, la han iniciado hacen dos años atrás. Lo único que falta es la intervención directa del socio terrorista y mafioso mayor. El Imperio Yanqui.
“Los sectores nacional-estalinistas, con el argumento de oponerse a Washington, compran el paquete del nacionalismo sirio con moño rojo incluido, transformándolo en un heroico resistente al imperio. Para ello se han dado a la tarea de echar lodo contra quienes, desde la izquierda, no están dispuestos a llenar de flores al oftalmólogo de Damasco que heredó el poder directamente de su padre. Sin duda, como ponen en evidencia las recientes “primaveras árabes”, la situación del mundo árabe es muy compleja y, como las izquierdas son muy débiles y no inciden mucho, eso obliga a tomar partido por bandos ajenos, en general uno más malo que el otro. Tampoco, como se vio en estos días, la derecha mundial tiene consenso sobre Siria” (*).
Es pues nuestro deber  exponer  con toda claridad la posición de la verdadera izquierda revolucionaria, es decir la marxista-leninista y maoísta sobre el conflicto y la lucha entre el pueblo  sirio contra el imperialismo yanqui y todos sus aliados, es decir toda la patota miserable que ya ha destruido, Irak, Afganistán, Pakistán, Libia, Yugoslavia, Somalia, Yemen, Sudan y ahora pretende hacer lo mismo con Siria.
Entonces en torno al problema esta la IR-MLM, junto al pueblo sirio que se prepara para enfrentar a la inmensa fuerza agresiva criminal y genocida del Imperialismo yanqui.
En cuanto al régimen del señor Al Asad, consideramos que es un fenómeno que solamente el pueblo sirio tiene el derecho de juzgar. Únicamente los ciudadanos sirios, sean de la influencia religiosa o política que tengan, pueden decidir si el señor Al Asad se va o se queda. Eso mismo lo dijimos en el caso Libio y ¿cuál fue el resultado?  El Estado Libio, el más avanzado de todo el África fue prácticamente destrozado por la agresión de la OTAN a la cabeza del Imperialismo. Igualmente en el caso Iraquí, siempre estuvimos junto a ese pueblo de defender  su  derecho de defender su soberanía, la misma que fue violada y toda la nación destrozada. Finalmente, podemos seguir  indefinidamente con la letanía ignorada olímpicamente por el internacionalista-trotskista de marras.
Las posiciones adoptadas por intelectuales de la talla de Noam Chomsky  y criticadas sañudamente por el conocido italiano de filiación claramente trotskista, son de todo punto de vista correctas porque ponen en primer lugar la censura clara de los crímenes que prepara el Imperio contra el pueblo sirio y luego censura las arbitrariedades y los abusos que hubiera podido cometer el régimen de Al Asad y repetimos con Chomsky, SOLAMENTE EL PUEBLO SIRIO TIENE  EL DERECHO DE JUZGAR ESOS HECHOS.
El principio supremo para dilucidar el actual problema sirio consiste invariablemente en el derecho de ese pueblo para  dirimir sus diferencias sin intervención abusiva y criminal del imperio que en este caso recibe el  repudio de su propio pueblo que le está diciendo de todas formas: “No más Guerras”, señor “Nobel de la Paz”.
Empero todos sabemos que la mayor presión para el cumplimiento de la nueva aventura siria es la del complejo militar/industrial que con sus arsenales repletos tiene la urgente necesidad de “utilizar” esos productos que solamente pueden consumirse con guerras aunque sean “limitadas”.
He ahí la verdadera causa del empecinamiento de Obama de bombardear Siria y así vender unos cuantos cientos o miles de sus misiles almacenados (cada uno con un costo aproximado de un millón de dólares) y hacerle el gasto a ese monstruoso complejo militar industrial del Imperio.
Es esa,  señor trotskista,  la posición de la izquierda revolucionaria frente a la guerra.
(*) Stefanoni, Pablo. Publico.es. Internet.
PCmlm.

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