07-09-17
SOLIDARIDAD MUNDIAL CON KOREA DEMOCRATICO-POPULAR
Korea
es un antiquísimo país asiático cuyo territorio, como una península, se
extiende y prolonga hacia las islas del Japón. Esta especial ubicación geográfica
le ocasionó a Korea infinidad de invasiones sobre todo por parte de su agresivo
vecino insular, el Japón.
La
historia contemporánea de Korea se inicia en los prolegómenos de la Segunda
Guerra Mundial, cuando el Japón militarista se lanza a la conquista del
continente asiático tomando como puente principal justamente a la península
koreana.
Korea,
antes de la iniciación de la gran confrontación mundial, era una colonia
japonesa. Los militaristas nipones habían convertido a la nación y la gran zona
de Manchuria en una poderosa base de agresión, en primer lugar, contra China.
En esta base, precisamente, se va gestando la gran epopeya que significa la
acción y la obra del dirigente koreano Kim Il Sung.
La
década de los años 30, muestra a las masas populares koreanas luchando denodadamente
contra el colonialismo fascista japonés. En 1933, Kim explica así el carácter
de la lucha que tiende a extenderse por todo el país, incluida Manchuria.
«La guerrilla anti japonesa deberá convertirse en las
verdaderas fuerzas armadas del pueblo que combaten contra los agresores
imperialistas japoneses y sus lacayos, luchando por la independencia y
liberación de la Patria... Al tiempo que llevamos a efecto la lucha armada,
debemos reclutar continuamente nuevos miembros e incrementar de manera firme
nuestras filas. Hay muchos jóvenes que se han forjado y probado con la lucha
contra el enemigo. Deben alistarse en la guerrilla y entrenarse para que sean
excelentes combatientes revolucionarios. En los distritos donde están activas
nuestras guerrillas hay bastantes mineros y leñadores. Ellos constituyen una
importante fuente para el crecimiento de las filas guerrilleras... A menos que
las guerrillas estén sólidamente pertrechadas con la ideología comunista, no
podremos obtener la victoria de lo que será una ardua y prolongada lucha armada
anti japonesa. Al tiempo que se intensifique el entrenamiento militar entre las
guerrillas, se debe, por lo tanto, fortalecer la educación ideológica...» (1)
En
agosto de 1945, la Unión Soviética declara la guerra al Japón y las unidades
del Ejército Rojo, se unen a las fuerzas guerrilleras koreanas que ya habían
formado el Ejército Revolucionario Popular iniciando la fase final de la
derrota de las fuerzas japonesas estacionadas en Manchuria y Korea. Kim Il
Sung, entonces vuelve al territorio koreano en triunfo, siendo recibido con
muestras de desbordante alegría y entusiasmo por la población.
En
octubre 10 de 1945, se funda el Partido Marxista-Leninista de Korea que es
considerado como el estado mayor de la revolución, es decir prácticamente a la
finalización de la Segunda Guerra Mundial. En torno a este acontecimiento el
General Kim, decía:
«Un Partido --esa es la estrella del norte de todas nuestras
victorias. Así, fundar un Partido Marxista-Leninista es la tarea más urgente y
fundamental que confrontamos los comunistas coreanos. No es necesario decir,
que esto no significa que debamos ahora mismo, en las presentes condiciones
(septiembre de 1933), crear un Partido como insisten algunos
fraccionalistas...» (2)
Kim
estableció una línea revolucionaria propiamente koreana rechazando
resueltamente toda tendencia servil y dogmática, afirmando LA IDEA ZUCHE en el
trabajo para la fundación del Partido. ¿En qué consiste, entonces, la famosa
idea Zuche? Podemos explicar que la especificidad de la revolución coreana debe
ser respetada absolutamente. No cabe imitación alguna y debe basarse principal
y fundamentalmente en los propios esfuerzos del pueblo coreano. Leamos en las
propias palabras de Kim Il Sung, el significado de esta idea;
«¿Qué significa establecer Zuche? Con el establecimiento de
Zuche queremos decir atenernos al principio de resolver por nosotros mismos
todos los problemas de la revolución y de la edificación de acuerdo con las
condiciones reales del país, y principalmente con nuestros propios esfuerzos.
Esta es una posición realista y creadora, que se opone al dogmatismo, aplicando
la verdad universal del marxismo-leninismo y las experiencias del movimiento
comunista internacional a nuestro país de acuerdo con las condiciones
históricas particulares y las peculiaridades nacionales. Es una posición
independiente, que rechaza la dependencia de otros, y desarrolla el espíritu de
autosuficiencia, y resolviendo nuestros propios asuntos por nosotros mismos en
cualquier circunstancia…» (3)
Pero,
además, la ideología koreana se completa con un movimiento que ha sido
denominado "CHOLIMA". Textualmente Cholima, Chonlima o Chenlima es un
caballo alado, una especie de pegaso coreano. El movimiento Cholima se refiere
a una postura, una tesitura especial frente a la revolución y sobre todo a la
construcción socialista. Este movimiento comenzó a finales de 1956 cuando una
serie de grandes dificultades económicas y naturales se opusieron a la marcha
ascendente de la revolución. Kim llamó a la pasión revolucionaria, al
entusiasmo y a la tenacidad de los trabajadores y todos los revolucionarios
para persistir en la construcción socialista. La consigna entonces
metafóricamente se expresaba en la figura de un gran caballo a todo galope
montado por el pueblo koreano.
En 1948
se funda la República Popular Democrática de Korea (RPDK) que comprendía toda
la nación incluyendo la parte sur, que ya había sido ocupada por el ejército
norteamericano como consecuencia de la rendición del Japón. Dicha rendición fue
firmada únicamente por el gobierno de los Estados Unidos sin tener en cuenta
para nada el sacrificio del pueblo koreano en su lucha liberadora, ni el aporte
en la etapa final del Ejército Rojo que derrotó a la poderosa agrupación de los
ejércitos japoneses de Manchuria.
En los
hechos se había producido la división del país en dos estados “independientes”.
Por una parte, Korea del Norte constituida por la RPDK y en la parte sur, una
verdadera colonia de los Estados Unidos que casi inmediatamente comenzó a construir
una base para agredir a China y aplicar una política anticomunista y
antipopular, encubriendo los crímenes japoneses contra Corea y contra China,
utilizando a los criminales de guerra en su nueva lucha contra el pueblo
coreano.
Se
estaban creando las condiciones para la agresión del imperialismo
norteamericano contra el pueblo coreano, aprovechando su proximidad y su
ocupación de la parte sur del país.
«El Consejo de Seguridad, a pesar de la ausencia de dos de
sus miembros permanentes --la Unión Soviética y la República Popular China-- a
petición de los Estados Unidos, trató la cuestión coreana y adoptó una
"resolución" ilegal. El Consejo de Seguridad ordenó que el
"Comando Unido" dirigido por EE.UU., tomase el mando de las fuerzas
de los países satélites que se enviarían al frene coreano. El gobierno yanqui
fue autorizado a nombrar al comandante de las "Fuerzas de las Naciones
Unidas"…» (4)
Las
N.U., en junio de 1950, creyendo que la aventura podía llevarse a cabo con
algunas pequeñas fuerzas militares, provocaron y atacaron a la nación
socialista. Se había iniciado la Guerra de Liberación del pueblo Koreano.
Inmediatamente los invasores recibieron una rotunda respuesta que puso en fuga
al ejército títere del famoso agente de la CIA y "presidente" de Corea
del Sud: Syngman Rhee. El valeroso Ejército Popular de Korea, derrotó
ampliamente a las fuerzas títeres y las puso al borde del desastre total
ocupando prácticamente toda la península.
El
imperialismo norteamericano cayó en pánico y recurrió a todas sus fuerzas
militares y exigiendo que sus aliados occidentales y algunas naciones asiáticas
sometidas, proporcionaran fuerzas adicionales, comprometió a las Naciones
Unidas, armó un enorme ejército agresor que sin ningún derecho e inmiscuyéndose
cínicamente en los asuntos internos de una nación independiente y soberana,
invadió Korea bajo la bandera de las Naciones Unidas llegando peligrosamente
hasta el río YALU. Veinte ejércitos extranjeros satélites de EE UU, invadieron
Korea, pero fueron enfrentados valientemente por el Ejército Popular que
colaborado por la población civil resistió heroicamente la arremetida
multinacional.
En
enero de 1951, el valeroso pueblo chino, el Ejército Popular de Liberación, el
Partido Comunista chino y su presidente Mao Tse-tung, crearon el Cuerpo de
Voluntarios del Pueblo Chino (CVPCh), bajo la conducción directa del mariscal
Lin Piao que, en una manifestación maravillosa de internacionalismo proletario
y solidaridad internacional socialista, intervinieron victoriosamente en el conflicto
poniendo a las fuerzas imperialistas en fuga desde el norte hasta el antiguo
paralelo 38.
«En entrevistas publicadas luego de su muerte, MacArthur
afirmaba tener un plan para ganar la guerra en diez días:
"Yo hubiera lanzado unas treinta
bombas atómicas…concentrando el ataque a lo largo de la frontera con Manchuria.
Luego habría llevado 500 000 soldados de China nacionalista al Yalú, y
desparramado detrás de nosotros desde el mar de Japón hasta el mar amarillo,
una línea de cobalto radiactivo… cuya vida activa es de entre 60 y 120 años.
Durante al menos 60 años no hubiera podido haber ninguna invasión terrestre de
Corea del Norte... Mi plan era seguro”…» (5)
Son
precisamente los documentos de archivo norteamericano los que certifican el
grado de brutalidad y bestialidad que caracterizó la guerra de agresión
americana contra la Korea Democrática.
Con
todos estos antecedentes y ya en nuestro tercer milenio, Korea revolucionaria
es nuevamente agredida por los “dueños” del planeta tierra que pretenden
desarmarla para luego invadirla, lamentablemente potencias como Rusia y China,
siguiendo la política imperialista acosan a la víctima y no al verdugo. Korea junto
a Venezuela son los únicos países, los Estados y gobiernos dignos del mundo,
que no se someten ni siquiera un milímetro a las exigencias de los trogloditas
yanquis.
Korea
tiene pleno derecho de hacer todo lo que pueda para fortalecer sus defensas
militares contra la eventual invasión y frente a las cotidianas amenazas del
imperialismo colectivo. Ahora se trata no solamente de independencia, se trata
de la existencia misma de la nación koreana.
Korea
no pide perdón a nadie. Korea no implora nada. Korea no pide permiso a nadie
para armarse en legítima defensa. Korea no invadió nunca territorios
extranjeros. Korea no tiene bases militares fuera de su territorio, Korea no
bombardea ni bombardeó nunca nación o territorio extranjero. Sin embargo,
cínicamente se la califica de “agresora” y “provocadora” incluso por algunos
gobiernos “progresistas”.
Toda
nuestra solidaridad con el pueblo, el partido de los trabajadores, el gobierno
y su
joven líder Kim Jong-un.
Nota.
Llamamos “Korea” a la RDPK y “Corea” a la colonia yanqui.
NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1.
Bek
Bong. "Kim Il Sung". Biografía. Págs. 143 y 144.
2. Citada.
Págs. 384 y 385.
3. Citada.
Págs. 611 y 612.
4. “Historia de la Guerra
de Liberación del Pueblo Koreano”. Ediciones Venceremos. La Habana Cuba. Julio de 1959. Pág. 75.
5. Cumings, Bruce. "El delirio atómico de MacArthur y
LeMay. "Le Monde Diplomatic". Edición española número 27, diciembre
de 2004.
Jorge
Echazú Alvarado
jechasqui@gmail.com