viernes, 16 de octubre de 2015

ARABIA SAUDITA UNA MONARQUÍA TULLIDA Y RANCIA


Nota de MB.
15-10-15

Para conocimiento general y sobre todo de la militancia (MLM), reproducimos este artículo que explica el origen de la actual política reaccionaria, pro-imperialista y pro-terrorista de Arabia Saudita como producto de la instalación de una monarquía absoluta “tullida y rancia” que utiliza a la rama Sunnita del Islam, en beneficio de los intereses genocidas del imperialismo.

ARABIA SAUDITA
UNA MONARQUÍA TULLIDA Y RANCIA

Rebelión


El wahabismo, que se confunde en el seno saudí con una práctica política y religiosa, es una doctrina intolerante con todas aquellas creencias que no se subordinen a su visión del mundo y su interpretación del Corán. Un credo que señala como incompatible cualquier otra filosofía religiosa que sea contraria al sentido salafista y que es considerada por el Wahabismo como una anatema.
Esta visión de mundo hunde sus raíces en el siglo XVIII cuando el jeque Muhammad ibn Saud convirtió en ley fundamental de su dominio el catecismo de una secta fundamentalista sunní creada por Muhamad Ibn al Wahab -el Wahabismo-, doctrina que encontrará en la Casa al Saud y su Monarquía el catalizador para tratar de expandir su ideología en el conjunto de la Umma. En el siglo XX dicha creencia se consolida cuando la familia al Saud, apoyado por Estados Unidos e Inglaterra, funda el moderno Estado Saudí bajo dos puntales esenciales: la explotación del petróleo a partir del descubrimiento de enormes yacimientos del oro negro en la zona de Dammam y la alianza política y militar, que comienza a ser tejida con Washington y sus aliados del Bloque Occidental, que tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se fortalecen deviniendo, junto a Israel, en dos de las entidades de Medio Oriente con las alianzas más férreas en el plano político y militar.
A la par de recibir los beneficios de la explotación del petróleo saudí, Estados Unidos permite a Riad comenzar a tejer una red de ampliación de su dogma religioso a través de escuela coránicas -madrasas– en una expansión del wahabismo haciendo fluir generosamente los dineros provenientes del petróleo, no importando si esa decisión de expansionismo político-religioso creaba criaturas como Al Qaeda y el Actual Estado islámico de Irak y el Levante –Daesh en Árabe– como ha sido constatado en forma dramática y dantesca en las agresiones a Libia, Siria e Irak.
Al Saud: el estado soy yo
En Arabia Saudita, la suerte de 29 millones de habitantes está íntimamente ligada a las decisiones que la familia real –que conforma una Monarquía Absoluta dirigida por el Rey Salman bin Abdulaziz al frente de uno cuantos miles de miembros entre príncipes, jeques y sus familias– que ha consolidado un Estado, que no sólo asume el nombre de la casa reinante sino también una Monarquía absolutista donde esa familia reúne todos los cargos del gobierno en un reparto que saca a la luz las ambiciones y deseos, como quedó demostrado tras la muerte, en enero pasado, del nonagenario rey Abdolá bin Abdulaziz al Saud: Uno de los hijos del que fuera fundador de Arabia Saudita como Estado el año 193, Abdelaziz bin Abderramán al Saud, conocido como Ibn Saud y quien reinó hasta el año 1953.
Ibn Saud contó con 32 esposas con las cuales concibió 53 hijos y 36 hijas, y alrededor de 500 nietos. El núcleo más importante dentro de este numeroso grupo de descendientes recibió el nombre de Clan Sudairi, denominación que se utiliza, comúnmente, para designar la alianza de siete hermanos de plenos derechos y sus descendientes dentro de la familia real de Arabia Saudita. Hijos de Hassa bin Ahmad bin Muhammad Al Sudairi, miembro de la familia Al Sudairi, una de las más poderosas del Reino de Nejd con quien tuvo siete hijos varones: Fahd, Sultan, Nayef, Abdulk Rahman, Turki, Salman y Ahmed. Además de cuatro hijas: Lulua, Latifa, Aljawhara y Jawaher.
Tras la muerte del fundador de Arabia Saudita el año 1953, Ibn Saud, le sucedió su hijo mayor, Saud bin Abdulaziz estableciendo así las reglas de sucesión dinástica, que han signado la transmisión del poder a hermanos y luego a hermanastros, que es confirmado por un consejo de familia. Saud fue derrocado y enviado al exilio por su hermano menor Faisal bin Abdulaziz el año 1964. Este gobernó Arabia Saudita hasta el año 1975 apoyado en este Golpe de Estado por una familia que ya comenzaba a ser cegada por el embrujo de los cientos de millones de dólares que daba la explotación del petróleo y que veían en Saud bin Abdulaziz y su incompetencia un peligro para su estilo de vida y sus ambiciones regionales.
Lo señalado es la misma visión que se tiene hoy del Rey Salman quien ha sido acusado de incompetente por miembros de su propia familia, que han declarado en forma anónima a medios como el Inglés The Guardian que es necesario sacar a Salman del primer plano. ¿Se preparará un Golpe de Estado al amparo de las dificultades de una Arabia Saudita que debe contender frente a la baja del precio del petróleo, sus agresiones a Yemen y Bahréin y las propias dificultades que significa la política de alianzas con Israel y Turquía en su agresión a Siria?
El año 1975 el rey Faisal fue asesinado por un sobrino, sucediéndolo otro hijo de Ibn Saud, Jalid bin Abdulaziz quien gobernó hasta el año 1982, cuando ocupó su lugar su hermano Fahd bin Abdulaziz, quien estuvo al frente de esta casa monárquica hasta el año 2005. Año en que Abdolá bin Abdulaziz pasó al frente de la Monarquía Wahabita. Con Abdolá se consolida una política de alejamiento del mundo árabe, de fuertes presiones junto a Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán y acercando posiciones a la política de agresión a Yemen y Bahréin. Unido al abandono de la causa del pueblo palestino y el sostén dado a Monarquías como la Marroquí en sus afanes de expansión en el mundo magrebí, la ocupación del Sahara Occidental y la desestabilización de gobiernos árabes como el Libio, junto al apoyo a grupos terroristas que son la principal amenaza hoy para el mundo musulmán.
Un despacho estadounidense -el denominado documento nº 242073- enviado por la Secretaria de Estado dirigido, en ese entonces, por Hillary Clinton a sus Embajadas de Riad, Abu Dhabi, Doha, Kuwait e Islamabad, el año 2010, y dado a conocer, junto a otros 1.100 cables por diversos medios de comunicación en el mundo, confirmó lo que era un secreto a voces y que sustenta la acusación contra la Casa al Saud como principales financistas del terror takfirí en el Magreb, Medio Oriente y Asia Central: “los donantes de Arabia Saudita constituyen la fuente más significativa de financiación de los grupos terroristas suníes en todo el mundo…aunque Arabia saudita se toma muy en serio la amenaza del terrorismo interno, ha sido un continuo reto convencer a los funcionarios de ese país, para que aborden el financiamiento terrorista que emana de Arabia Saudita como prioridad estratégica. Este país continúa siendo una base de apoyo crítico para Al Qaeda, los talibán, Lashkar e Tayba y otros grupos terroristas, que probablemente recaudan millones de dólares anualmente de fuentes saudíes, a menudo durante el hach y ramadán”.
Cortar ese suministro, es una de las tareas que el gobierno de Washington le exige al Rey Salman bin Abdulaziz, cuestión que se vislumbra imposible, no sólo por la simpatía que este monarca siente por el desarrollo de estos grupos salafistas, sino por la creciente influencia de los miembros más radicales de su corte en materias de ir consolidando un régimen donde la influencia occidental no tenga la preeminencia que tuvo con Abdolá. Para ello, el arma principal con que cuenta la Casa al Saud es su riqueza hidrocarburífera. Arabia Saudita controla el 20% de las reservas mundiales de petróleo –calculadas en 250 mil millones de barriles– a lo que se une su cuantiosa reserva en oro y divisas, que en este año 2015 deberán ir encaminadas a cubrir el déficit presupuestario, que se calcula triplique al del año 2014, tras su política de bajar los precios del crudo en aras de sus objetivos estratégicos. Ello, en un marco de presiones políticas internas de una población con altos índices de desempleo –sobre todo en la juventud–, presiones externas derivadas de la acción de grupos takfirí y la crónica lucha que el régimen de Riad mantiene contra Irán, apoyado en esto por Israel y Estados Unidos.
Con Abdolá bin Abdulaziz se consolidó como nunca la alianza militar con Estados Unidos y sus aliados como la entidad sionista y Turquía, en materias que han significado fuertes críticas a que un país como Arabia Saudita, donde radican ciudades y sitios sagrados para el mundo musulmán, permitiese albergar bases militares occidentales al amparo de su entrega incondicional a intereses alejados de la moral y las costumbres y la fe de cientos de millones de musulmanes. Tras la muerte de Abdolá bin Abdulaziz, el quinto de los hijos de Ibn Saud en llegar a reinar sucedido tras su muerte en enero pasado, es sucedido por su hermano Salman bin Abdulaziz quien a pocos meses de su entronización ya comienza a tener serias dificultades internas y externas. Principalmente por las intrigas palaciegas de una familia que se resiste a los cambios en materias políticas internas, en el nuevo ajedrez geoestratégico de una región que ve crecer enormemente la influencia de la república Islámica de Irán, la baja del precio del petróleo y los nuevos aires de resistencia de la república de Siria, que apoyada por Irán y Rusia planta cara a las agresiones contra su pueblo.
El Rey Salman bin Abdulaziz, como primera medida y como una manera de mostrar seguridad, decisión y asegurar la estabilidad en una casa reinante con cientos de aspiraciones personales, dio a conocer, incluso antes de las exequias de su hermanastro Abdolá, el nombre de sus sucesores. Como primer heredero nombró su medio hermano el príncipe Muqrin, de 69 años. El segundo en la línea al trono fue nombrado su sobrino Mohamed Bin Nayef, de 55 años. Pero, al cabo de tres meses Salman dio un golpe de autoridad que remeció los cimientos de la Casa al Saud, desplazando a Muqrin y nombrando en su lugar, como príncipe heredero, a su sobrino Mohamed bin Nayef. Como sucesor de bin Nayef fue nombrado el hijo de Salman, Mohamad bin Salman, marcando así el paso del poder de los hijos a los nietos del fundador del reino.
El anuncio pareció asegurar la sucesión para los próximos años, cerrando así –al menos en el plano formal- la posibilidad que las intrigas palaciegas se expresen y dando solución a uno de los retos internos de un reino con una clase gobernante absolutista. Pero tal deseo no se corresponde con la realidad pues ha comenzado a develarse que el verdadero poder detrás del trono está en manos de Mohamad bin Salman quien ocupa el cargo de Ministro de Defensa. Y que además mostró que en materia de política exterior está por endurecer la presencia militar saudí en la región tras la decisión de agredir a Yemen a partir del día 26 de marzo del 2015 y de la cual es uno de los principales responsables de una guerra de agresión que ha ocasionado 7 mil muertos, entre ellos 1.600 niños y 1.100 mujeres.
Ese estrecho grupo de personas ligadas por lazos sanguíneos, donde sobresale el clan Sudairi, son las que usufructúan de las riquezas derivadas de la venta del petróleo, en una vida ostentosa y alejada de los cánones morales que supone su base religiosa, ha demostrado su enorme fragilidad en materia de llevar adelante su política interna y su creciente y sostenida agresividad en materia de sus intervenciones en política exterior. Entre ellas reducir las amenazas que significa la presencia de Al Qaeda, logrando a punta de sangre y fuego que su acciones se trasladaran al sur de la Península, a Yemen, donde una facción de ese grupo Takfirí opera a través del movimiento denominado Al Qaeda de la Península Arábiga.
A la par de contener con su agresión al pueblo yemení las acciones del Movimiento Ansarolá que defiende los intereses de la agredida población chiita de ese país. Al mismo tiempo, y en base a una costosa y sangrienta política de represión la Monarquía Saudíya, a costa del incremento de la política de represión de su población y vecinos, la influencia de los movimientos de cambio que se iniciaron en Túnez, derribaron el gobierno de Libia, el de Egipto y que han convulsionado a algunos Estados del Golfo Pérsico, gran parte de ellos regidos por férreas monarquías, que en el caso de Bahréin, por ejemplo, significaron la presencia de tropas enviadas por Riad para contener los afanes de libertad de la población bahreiní, mayoritariamente chiita.
La Casa al Saud y su doctrina religiosa basada en el Wahabismo ha hecho de la embestida sangrienta a sus vecinos y de su apoyo al terrorismo takfirí una práctica cotidiana. Bahrein y Yemen han sido víctimas de las incursiones, bombardeos y la hostilidad del gobierno saudí en forma directa. Siria, por su parte, ha resistido los embates de fuerzas terroristas takfirí como el Frente al Nusra y Daesh que han sido bandas armadas financiadas, armadas y consolidadas en su acción criminal por Riad en conveniencia con el régimen sionista y Estados Unidos.
Una monarquía incapaz
Parte importante de esta visión que Arabia Saudita se encuentra regida por una Monarquía tullida y rancia deriva de su incompetencia, no sólo para manejar sus políticas de relaciones internas e internacionales o someterse a los dictados de occidente y participar de un alianzas con el enemigo más enconado con que se enfrenta el mundo musulmán como es la entidad sionista, sino también su incompetencia frente al deber que le asiste como refugio de ciudades, sitios y mezquitas sagradas para el Islam.
Incompetencia e ineficacia para dar cuenta de políticas de seguridad y prevención de riesgos frente a los millones de peregrinos, que en razón de sus actos de fe acuden a visitar los sitios sagrados ubicados en este país y que han significado exponerse a serios peligros en materia de alojamientos –con incendios de hoteles-, avalanchas humanas frente a escasas medidas de orientación y resguardo, protección para la vida y seguridad personal frente a atentados contra la vida de niños –como fue el caso de al agresión sexual a dos niños iraníes por parte de la policía saudí– y que hace pocos días ha tenido su corolario sangriento con la muerte, al menos de 4.200 peregrinos -según cifras entregadas por las propias autoridades sanitarias de Arabia Saudita- que en el marco del Hach –uno de los cinco pilares del islam– se dirigían al Velldel Mina, ubicada a cinco kilómetros al este de La Meca, en el Puente de Jamarat para realizar el ritual de la “lapidación del diablo” –Hach- y fueron parte y víctimas de una estampida desencadenada por el cierre de dos de los cincos accesos a la zona del Valle de Mina y la irrupción de una comitiva de cientos de soldados y policías que protegían a Mohamad bin Salman hijo del Rey Salman, quien se hizo presente en un lugar donde decenas de miles de personas pugnaban por participar de este rito.
Un desastre que enluta a miles de familias y al mundo musulmán en su conjunto y que debe llenar de vergüenza al gobierno saudí. Las autoridades iraníes, que se han hecho parte de las denuncias contra el gobierno saudí, por la responsabilidad en los hechos pues los muertos de la nación persa se elevan a los 200 y centenares de heridos, ha declarado a través de su líder religioso el Ayatolá Seyed Alí Jamenei que, "El Gobierno saudí está obligado a asumir su gran responsabilidad en este amargo incidente y cumplir con sus obligaciones conforme con el imperio de la Justicia y la Equidad. La mala gestión e inapropiadas medidas tomadas por las autoridades saudíes han sido factores que provocaron esta tragedia y no deben pasarse por alto”.
Diversos gobiernos como el de Indonesia, Irán o Egipto, entre otros, han expresado que las muertes en Mina no deben quedar en el olvido, deben ser el comienzo de una decisión mayor, signando expresamente, como es el caso del gobierno de Teherán, que es hora de buscar que sean otros los custodios de dos santuarios sagrados como son La Meca y la ciudad de Medina, de la Mezquita Al Haram, la Kaaba. Hay que comenzar una campaña mundial que no sólo involucre a los creyentes musulmanes para salvar este patrimonio de la humanidad de una Monarquía que ha dado muestras que su preocupación no es la religión, no los 1.400 millones de creyentes del Islam, sino que el resguardo de sus propios intereses políticos, económicos y geoestratégicos. Un país así no merece tener en su seno sitios de enorme trascendencia para parte importante de la humanidad.


martes, 13 de octubre de 2015

DENUNCIAMOS A FALSOS “MARXISTAS-LENINISTAS” DE ITALIA

13-10-15
Int. No. 291.

DENUNCIAMOS A FALSOS “MARXISTAS-LENINISTAS” DE ITALIA


La proliferación de grupos y grupúsculos con títulos rimbombantes y sin ninguna tradición revolucionaria que los haga confiables, ha llegado a su límite máximo.

Primero hemos tenido “marxistas-leninistas” como los de “Bandera Roja” de Venezuela que con su trasnochado anti-chavismo nos han convencido de la intervención de la CIA en la creación de estos supuestos “marxistas”, “leninistas”, “comunistas”, “maoístas” y “hoxhistas”. Bien sabemos que estos banderines rojillos no son otra cosa que agentes del enemigo con caretas revolucionarias.

 Otro tanto ocurre con esos grupúsculos ecuatorianos que están formados por ex- militantes senderistas “rajados” (*), descompuestos y transformados en verdaderos provocadores delincuenciales y pro-imperialistas.

Como es muy fácil crear grupos que aparezcan en el Internet de la noche a la mañana con los nombres más “revolucionarios” que el propio Marx, entonces surgen estos engendros de la distorsión, la manipulación y el confusionismo más escandalosos.

Ahora tenemos la oportunidad de denunciar algo que traspasa todos los límites en cuanto al propio grupo y también a quiénes les hacen propaganda gratuita.

Se trata de un Partido “Marxista Leninista” de Italia (Bolchevico), que está dirigido por un tal Giovanni Scuderi y reproducido por el portal Luminoso Futuro de Panamá y tiene la sinverguenzura de hacer propaganda para el Estado Islámico (ISIS) o DAESH en árabe, declarándolo anti-imperialista.

¡Increíble pero cierto!, este engendro de la CIA y sus operadores en el Internet se han desenmascarado solitos al proclamar su “solidaridad anti-imperialista” con el EI, es decir ISIS, que como se sabe en todo el mundo ha sido creado por Arabia Saudita, Turquía, Qatar y naturalmente con inspiración norteamericana para derrocar al gobierno de Siria y convertirla en una nueva Libia, un nuevo Irak, un nuevo Afganistán, etc, etc, precisamente para derrocar gobiernos anti-imperialistas mediante el terrorismo más salvaje y brutal como lo está haciendo en el norte de Siria e Irak.

No es la primera vez que criticamos a Luminoso Futuro de Panamá por su insistencia en brindar espacios para estos grupos apócrifos, empero ahora se ha llegado al límite y todos los Partidos con legitimidad revolucionaria en cada uno de los países del mundo están obligados a hacer investigaciones profundas con respecto a estos grupos que aparecen de la nada y de la noche a la mañana, levantando  cínicamente un “marxismo-leninismo” apócrifo y sirviente directo del imperialismo.

Es eso precisamente lo que hicimos en Bolivia, desenmascarando a un grupúsculo de “rajados” del valeroso Partido Comunista del Perú, cuando su lucha se vio deteriorada.

Denunciamos pues al falso “Partido Marxista Leninista de Italia” (Bolchevico), como un grupo directamente creado por la CIA.

(*) El vocablo “rajado” en Bolivia se refiere a los que traicionando a su Partido y sobre todo a la lucha armada que ha emprendido su partido, se dedican a trabajar para el enemigo denigrando a los verdaderos revolucionarios y así sembrar la confusión.



PCmlm-Bolivia.

lunes, 12 de octubre de 2015

NUESTRO MÁS FERVOROSO SALUDO AL 70 ANIVERSARIO DEL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DE KOREA


09-10-15
Int. No. 290

NUESTRO MÁS FERVOROSO SALUDO AL 70 ANIVERSARIO DEL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES DE KOREA

Se cumplen 70 años de la creación del Partidos de los Trabajadores de Korea (comunista), por parte del gran líder de ese pueblo heroico, el camarada Kim Il-Sung.

Nuestro Partido (MLM), hace llegar a ese gran pueblo, a ese gran Partido y a su actual líder Kim Jong-un, su saludo revolucionario augurándole nuevos triunfos en la edificación del socialismo koreano bajo las consignas del la idea JUCHE y de la doctrina CHONLIMA, que constituyen los cimientos teóricos e ideológicas de esa nación y pueblo que vencieron por primera vez en la historia al monstruo imperialista que pretendió hacer desaparecer al pueblo koreano.

Korea comunista y revolucionaria es el único Estado que ha sabido enfrentar digna y valientemente todas y cada una de las provocaciones y las agresiones del imperialismo yanqui y sus vasallos Corea del Sur y Japón, venciendo siempre en cado uno de los enfrentamientos provocadores.

Algunos pequeños liquidadores de tierra adentro, pretendieron calificar a la Korea revolucionaria como una dinastía y una monarquía. Esos elementos traidores deben  ser extirpados definitivamente de las formaciones  marxistas-leninistas y maoístas en todos los lugares donde hagan presencia.

¡¡Viva por siempre la gran República Democrático-Popular de Korea!!

¡¡Gloria eterna a Kim Il Sung y  Kim Jong-Il!!


PCmlm.

viernes, 9 de octubre de 2015

¡INAUDITO!, VIETNAM EN COLABORACIÓN COMERCIAL CON SU VERDUGO


08-10-15.
Int. No. 289


¡INAUDITO!, VIETNAM EN COLABORACIÓN  COMERCIAL CON SU VERDUGO


Nos ha causado enorme sorpresa y desaliento comprobar que la actual dirección del Partido de los Trabajadores de Vietnam (comunista?), hubiera comprometido a su país a colaborar comercialmente con el Estado Imperialista que le ocasionó mínimamente tres millones de víctimas, devastación total de su territorio con el agente naranja con sus terribles bombardeos e infinitos daños causados al pueblo y a su territorio.

No concebimos cómo es posible que los sucesores del viejo y venerable Tio Ho (Ho Chi-ming), estuvieran ahora muy junto al imperialismo en la implantación del mayor acuerdo de “libre” comercio que se conoce: el transpacífico (TPP).

Los marxistas (MLM) conocemos muy bien que al poco tiempo de la muerte del Ho Chi-ming, una camarilla revisionista pro-soviética como seguidores del traidor Jruschov, tomó el poder en Vietnam y comenzó su tarea ruín y felona de restaurar el capitalismo también en el heroico Vietnam vencedor militar del Imperialismo. Los restauradores al mando de Le Duan (el Jruschov vietnamita), pusieron al margen al verdadero sucesor del honorable Ho que fue el Mariscal Vo Nguyen Giap. Sabemos que con los mismos “recursos” del revisionismo en Vietnam se montó la invasión y agresión contra la Kampuchea Democrática  de los Khmeres Rojos, que estaba construyendo el socialismo en las tierras paradisíacas del Mekong.

De modo que la actual dirección vietnamita traidora de su glorioso pasado, aparece junto al Imperialismo Yanqui, obligando al pueblo vietnamita y otros pueblos asiáticos y a los parias de América Latina como México, Colombia, Perú y Chile, a aceptar las exigencias de todo tratado de “libre” comercio que fueron airadamente rechazados en América Latina anti-imperialista y que incluso tienen oposición en Europa capitalista.

Nunca pensamos que la traición al socialismo por los actuales dirigentes de Vietnam, pudiera llegar a los extremos que lamentablemente están comprobados.

El camarada HO CHI MING, desde su venerable tumba, desde los monumentos y efigies que hipócritamente “veneran” los actuales mandamases en Vietnam, censura la política de sus “sucesores” apócrifos y llama al pueblo a derrocar por cualquier medio a esos falsarios.

PCmlm

martes, 6 de octubre de 2015

EL CASO EMBLEMÁTICO DE EVO MORALES EN BOLIVIA


03-10-15

WIKILEAKS: “La estrategia de Estados Unidos para Sudamérica contempla “golpes de Estado” o magnicidios.

(Tomado de Odio de Clase)

EL CASO EMBLEMÁTICO DE EVO MORALES EN BOLIVIA

A finales de 2005, Evo Morales ganó las elecciones presidenciales con la promesa de reformar la Constitución, garantizar los derechos de los indígenas y luchar contra la pobreza y el neoliberalismo. El 3 de enero de 2006, dos días después de su juramento, el nuevo presidente recibió al embajador estadounidense, David N. Greenlee, que le explicó la visión que la Casa Blanca tenía del futuro de Bolivia. La asistencia multilateral a Bolivia, según el embajador, dependía del “buen comportamiento” del Gobierno de Morales. “[El embajador] ha subrayado la importancia crucial de las contribuciones de EE.UU. a las instituciones financieras internacional claves como el Banco de Desarrollo Internacional (BID), el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI)”, de los que dependía la supervivencia de Bolivia. “Cuando piense en el BID debería pensar en EE.UU.”, dijo el embajador. “Esto no es un chantaje, es la simple realidad”, recalcó.

Sin embargo, Morales, según los cables, mantuvo sus promesas electorales en materia de regulación de los mercados laborales, la nacionalización de los hidrocarburos y la cooperación con Hugo Chávez. En respuesta a estas acciones de Morales, Greenlee sugirió un “menú de opciones” para tratar de obligar a Bolivia a doblegarse a la voluntad del Gobierno de EE.UU. Algunas de estas medidas eran: vetar todos los préstamos multilaterales en dólares, posponer el plan de alivio de la deuda multilateral, desalentar la financiación de la Corporación del Desafío del Milenio (que pretende acabar con la pobreza extrema) y cortar el “apoyo material” a las fuerzas de seguridad bolivianas.

Pocas semanas después de asumir el cargo, Morales anunció la revocación del contrato de préstamo con el FMI. Años más tarde, Morales aconsejó a Grecia y otros países europeos endeudados a seguir el ejemplo de Bolivia y “liberarse económicamente del dictado del Fondo Monetario Internacional”. El Departamento de Estado norteamericano reaccionó financiando a la oposición boliviana. Las fuerzas políticas opositoras de la región de la Media Luna comenzaron a recibir más ayuda. Según un correo datado en abril de 2007, la Cancillería de EE.UU. consideraba que la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) “debe fortalecer a los Gobiernos regionales como contrapeso al Gobierno central“.

El informe de 2007 de la USAID menciona unas 101 subvenciones por un total de 4.066.131 dólares “para ayudar a los Gobiernos departamentales a operar más estratégicamente. El dinero de la Casa Blanca también fue destinado a los grupos indígenas locales que estaban “en contra de la visión de Evo Morales de las comunidades indígenas”. Un año más tarde, los departamentos de la Media Luna estaban en abierta rebelión contra el Gobierno de Morales y llamaban a un referéndum sobre la autonomía en el trasfondo de las protestas violentas que acabaron con la vida de al menos veinte partidarios del Gobierno.

Este intento de golpe de Estado fracasó bajo la presión del conjunto de presidentes de América del Sur, que emitieron una declaración conjunta de apoyo al Gobierno constitucional de Bolivia. Pero EE.UU. no se dio por vencido y siguió manteniendo comunicación constante con los líderes del movimiento separatista de la oposición. Según Alexander Main y Dan Beeton, contrariamente a su postura oficial durante los acontecimientos de agosto y septiembre de 2008, el Departamento de Estado de EE.UU. tomó en serio la posibilidad de un golpe de Estado en Bolivia o del asesinato del presidente Evo Morales. “[El Comité de Acción de Emergencia] junto [al Comando Sur de EE.UU.] desarrolla un plan de respuesta inmediata en caso de una emergencia repentina, como un intento de golpe de Estado o la muerte del presidente Morales“, dice el correo de la Embajada de EE.UU. en La Paz.

‘Promoción de la democracia’.

Algunos de los métodos de injerencia implementados en Bolivia se aplicaron también posteriormente en otros países con Gobiernos o fuertes movimientos de izquierda. Por ejemplo, después de la vuelta al poder de los sandinistas en Nicaragua en 2007, la Embajada de EE.UU. en Managua lanzó un programa de apoyo intensivo al partido derechista de la oposición, Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).

LAS FUERZAS OPERATIVAS ESPECIALES DE EE.UU. DESPLEGADAS EN 135 NACIONES


06-10-15


LAS FUERZAS OPERATIVAS ESPECIALES DE EE.UU. DESPLEGADAS EN 135 NACIONES

TomDispatch

Traducido por Luis E. Sabini Fernández

Se los puede encontrar en polvorientos paisajes achicharrados por el sol, en húmedas selvas tropicales y en los salpicados y salobres litorales del Tercer Mundo. Gozando de reputación en el juicio, sacudidos por el motor de un helicóptero o calcinados bajo el inmisericorde sol del desierto, instruyen, ordenan a los gritos, persuaden en tanto hombres flacos realizan sus aprendizajes bajo sus vigilantes ojos. En muchos lugares, su particular mezcla de camuflaje, mejor calzado y equipamiento los ubica aparte. Sus días están impregnados de olor rancio dulce y de pólvora; sus noches se gastan en rústicos bares del Tercer Mundo.

Estos hombres, la mayoría son hombres, pertenecen a una fraternidad militar exclusiva que se puede rastrear hasta los mismos comienzos de la nación. Habitualmente, han pasado la mayor parte de una década como soldados, marineros, infantes de marina u hombres de la aviación convencionales, antes de hacer el pase. Probablemente han sido desplegados mar afuera unas diez veces. Los oficiales andan generalmente por la treintena de años, los que se enlistan andan por sus últimos veinte. Tienen más instrucción que la mayoría en el servicio militar. Probablemente terminen casados y tendrán un par de hijos. Y día tras día, llevan adelante misiones en las sombras en muchas zonas del planeta; a veces se trata de desplazamientos secretos, más a menudo se trata de ejercicios ocultos que pueden tener lugar en el Chad o en Uganda, en Bahrein o en Arabia Saudí, en Albania o en Rumania, en Bangladesh o en Sri Lanka, en Bélice o en Uruguay. Pertenecen a las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF, por su sigla en inglés, como las subsiguientes). Son las tropas de élite del más alto nivel de EE.UU.; los del Birrete Verde o los SEAL de la Armada, entre otros, y existe la probabilidad de que si usted arroja un dardo a un planisferio o si para con su dedo un globo terráqueo en movimiento, y no encuentra agua, tropezará con un territorio en que estuvieron algunos de estos hombres en algún momento en 2015.

EL ANCHO MUNDO DE LAS OPERACIONES ESPECIALES

Este año, las Fuerzas de Operaciones Especiales ya se han desplegado en 135 Estados, de acuerdo con Ken McGraw, vocero del comando SOCOM de esas fuerzas. Se trata aproximadamente del 70% de los países del planeta. En los hechos, cada día la mayor parte de las tropas de élite de EE.UU. están llevando adelante misiones en 80 o 90 Estados, practicando despliegues nocturnos y a veces llevándolos a cabo en la realidad, practicando la función de francotiradores y a veces dedicándose a dispararle a enemigos desde lejos, anónimamente. Como parte del compromiso en una estrategia global de guerra no declarada y permanente llevada a cabo en todos los continentes salvo Antártida, hoy en día han superado la cantidad y el nivel de las misiones especiales llevadas a cabo cuando los conflictos en Irak y Afganistán.

En los últimos días del gobierno de Bush, las SOF solían tener un circuito de control desplegado en unos 60 países en el mundo entero. En 2010, de acuerdo con los datos del Washington Post, ese número se había acrecentado a 75. Tres años más tarde ha saltado a 134 Estados, con lo que supera los 133 de 2013 y antes de llegar a una nueva marca sin precedentes; 135 para el año entrante. El incremento de un 80% en los últimos cinco años nos muestra la exponencial expansión que empezó a tener una velocidad sin precedentes luego de los ataques del 11 de setiembre.

Los fondos para el Comando de Operaciones Especiales, por ejemplo, se han más que triplicado, de los 3.000 millones de dólares del 2001 a los casi 10.000 millones en 2014 a dólares constantes, de acuerdo con la Oficina Contable Gubernamental (GAO). Y tales fondos no incluyen los de varias ramas de servicio, que SOCOM estima en alrededor de 8.000 millones de dólares anuales, u otros importes de monto desconocido que GAO no ha podido rastrear. El número promedio de operaciones de las Fuerzas Especiales desplegadas en ultramar se ha casi triplicado durante estos mismos años, en tanto SOCOM duplicó y algo más su personal, de unos 33.000l en 2001 hasta casi 70.000 actualmente.

De acuerdo con el general Joseph Votel, comandante de SOCOM, unos 11.000 hombres se despliegan cada día o están estacionados fuera de las fronteras de EE.UU., amén de muchos más en disponibilidad, prestos para responder ante la eventualidad de una crisis en el extranjero."Pienso que una cantidad considerable de nuestros recursos están radicados en Irak y en el Cercano Oriente, en Siria, concretamente. Allí es precisamente donde ha estado nuestra cabeza” dijo Votel, en el Aspen Security Forum, en julio. De todos modos, Votel remarcó que sus tropas no están haciendo nada en Siria, aun cuando han llevado a cabo un ataque nocturno en ese país hace un par de meses y más tarde se supo que las fuerzas especiales llevaron adelante una campaña masiva y secreta de golpes hechos con drones en Siria.

"Pienso que estamos ahora incrementando nuestra acción en Europa del Este", agregó. "Al mismo tiempo continuamos mejorando nuestro nivel de apoyo en América del Sur, por Colombia y por otros intereses que tenemos por allí. Y por cierto, estamos comprometidos en la zona del Pacífico con una gran cantidad de nuestros socios, dándoles apoyo, elaborando esas relaciones y manteniendo nuestra presencia en esos parajes."

En realidad, el porcentaje promedio de operaciones especiales desplegadas en el Este ha decrecido en los últimos años. En 2006, el 85% de nuestros operadores especiales estaba desplegado apoyando al Comando Central o CENTCOM, al Comando de Combate Geográfico (GCC), que supervisa las operaciones de ultramar en esa región. En el último año ese número bajó al 69% de acuerdo con los datos de GAO. En el mismo intervalo, el Comando del Norte dedicado a la defensa de la patria, se mantuvo en el 1%, el Comando Europeo (EUCOM) duplicó su porcentaje, del 3% al 6%, el Comando Pacífico (PACOM) se incrementó del 7% al 10% y el Comando del Sur, a cargo de la supervisión de América Central y del Sur así como de la zona Caribe, aumentó del 3% al 4%. El aumento mayor de todos modos de los despliegues de las fuerzas especiales fue en una región patentemente ausente de la gira de Votel. En 2006, apenas el 1% de los operadores especiales desplegados fuera de fronteras fueron enviados al área de operaciones del Comando África. El año pasado, eso fue 10%.

El desfile permanente por todo el planeta es el rasgo principal de SOCOM y no es ninguna casualidad que esté dividido en una serie de "subcomandos unificados" especialmente equipados: SOCAFRICA; SOCEUR, el contingente europeo; SOCCENT, el subcomando de CENTCOM; SOCKOR, particularmente enfocado a Corea; SOCPAC, que cubre el resto de la región Asia-Pacífico; SOCSOUTH, que dirige las misiones en América Central, Sudamérica y el Caribe; SOCNORTH, que está consagrado a la "defensa de la patria" y el mundialmente itinerante Comando Unido de Operaciones Especiales o JSOC, un subcomando clandestino (formalmente dirigido por Votel) basado en personal de cada rama de servicio, incluyendo los SEAL, los aviadores tácticos de las Fuerzas Aéreas Especiales y la Fuerza Delta de la Armada que se especializa en rastrear y matar sospechosos de terrorismo.

La elite de la elite de la comunidad de operaciones especiales, JSOC, cubre las operaciones encubiertas, las clandestinas y las de baja visibilidad en los sitios de mayor riesgo y fuego. Algunas operaciones encubiertas han salido a la luz en años recientes incluyendo una cantidad de misiones de la Fuerza Delta, entre ellas, una operación en el mes de mayo en la cual miembros de la fuerza de elite mataron a un comandante del Estado Islámico conocido como Abu Sayyaf, en la noche en un ataque en Siria; la liberación en 2014 de un prisionero de mucho tiempo de la Armada de EE.UU., sargento Bowe Bergdahl; la captura de Ahmed Abu Jattala, sospechoso de ataques terroristas en Bengazi, Libia en 2012 y el secuestro en 2013 del militante de Al-Qaeda Anas al-Libi, en una calle en el mismo país. Análogamente el SEAL, entre otras operaciones, llevó adelante exitosamente un rescate de rehenes en misiones en Afganistán y en Somalía en 2012; otro intento con resultado desastroso en Yemen en 2014; un secuestro malogrado en 2013 en Somalia y el mismo año, una evacuación fallida en Sudán del Sur en la cual tres miembros SEAL fueron heridos cuando su nave aérea fue baleada por armas de pequeño calibre.

LA SOPA DE LETRAS DE SOF Y SOCOM

La mayor parte de los despliegues han sido, de todos modos, misiones de entrenamiento diseñadas por instructores con miras a forjar vínculos más estrechos con aliados. "Las Operaciones Especiales proveen un nivel individual de entrenamiento y otro colectivo, en clase", explica Ken McGraw, del SOCOM. "El entrenamiento individual puede ser en temas tan básicos como capacitación en tiros de precisión, navegación, operaciones aéreas y primeros auxilios. Proveen de un entrenamiento específico en una unidad de combate en cuestiones tan menores como tácticas de pequeñas unidades, contraterrorismo y operaciones marítimas. SOF puede también proveer entrenamiento formal en cursos con asistencia a clases en temas como el proceso de decisiones militares y el planeamiento de Estado Mayor."

Del 2012 al 2014, por ejemplo, las Fuerzas de Operaciones Especiales llevaron a cabo 500 misiones anuales pertenecientes a la Junta Combinada de Entrenamiento e Intercambio (JCET) en nada menos que 67 Estados nacionales. JCET está oficialmente dedicada a entrenar fuerzas de EE.UU., pero no obstante sirven asimismo como un aspecto clave en la estrategia del compromiso global de SOCOM. Las misiones "generan socios militares claves entre militares extranjeros, realzan las capacidades de las naciones asociadas para defenderse por sí mismas, y edifican una operatividad conjunta entre la SOF de EE.UU. y las fuerzas de las naciones asociadas”, de acuerdo con la visión que tiene McGraw del SOCOM.

Y las JCET son precisamente una fracción de esa historia. SOCOM lleva a cabo muchas otras operaciones de entrenamiento fuera de fronteras. De acuerdo con los datos de la Oficina del Subsecretario de Defensa, por ejemplo, las Fuerzas de Operaciones Especiales llevaron a cabo 75 ejercicios de entrenamiento en 30 naciones a lo largo de 2014.

"SOCOM brinda un premio a los socios internacionales, contribuyendo a su capacitación. Hoy en día, SOCOM mantiene socios estables dentro de unas 60 naciones a través de nuestros equipos de conexión con nuestras Fuerzas Especiales y con la Junta de Planificación y Equipos de Asesoramiento” afirmó Votel, en una conferencia hace poco este año, llamando la atención hacia dos de los muchos tipos de Operaciones Especiales en las sombras que operan en el extranjero. Éstas, SOFLEs y JPATs, pertenecen a una sopa de letras de un alfabeto muy peculiar de entidades para operaciones especiales actuantes en todo el globo terráqueo, una mezcolanza de siglas opacas y de abreviaturas forzadas que enmascaran un mundo secreto de tareas clandestinas a menudo conducidas desde las sombras en países empobrecidos y controlados por regímenes más que problemáticos. La proliferación de este galimatías ─SOJTFs y CJSOTFs, SOCCEs y SOLEs─ refleja la expansión permanente de este comando, con su jerga militar que resulta indescifrable para la mayoría de los estadounidenses en la misma medida en que sus misiones les resultan también secretas.

Alrededor de todo el mundo, usted puede encontrar Fuerzas Conjuntas de Tareas en Ope-raciones Especiales (SOJTFs), Fuerzas Conjuntas Combinadas de Tareas en Operaciones Especiales (CJSOTFs), y Operaciones Especiales Conjuntas de Fuerzas de Tareas (JSOTFs), Comando para Teatro de Operaciones Especiales (TSOCs) así como Comando de Operaciones Especiales y Elementos de Control (SOCCEs) y Elementos de Conexión de Operaciones Especiales (SOLEs). Y este listado no sólo incluye a quienes pertenecen al Comando de Vanguardia de Operaciones Especiales (SOC FWD), equipos pequeños que, de acuerdo con los militares, "configuran y coordinan la cooperación de las fuerzas especiales en operaciones, comprometiéndose en el apoyo al comando en el teatro de operaciones, al comando de combate geográfico y a los objetivos del equipo nacional."

El comando de Operaciones Especiales no divulga sus sitios, ni siquiera brinda una idea de las dimensiones de sus SOC FWDs por “razones de seguridad”. Cuando se le pregunta en qué sentido dar únicamente el número de operaciones podría poner en peligro la seguridad, Ken McGraw es indudablemente opaco. “La información es reservada” contestó. “Y yo no soy la autoridad que establece tales reservas así que no sé la razón específica por la cual es reservada.” Información accesible, de todos modos, sugiere que están agrupadas y bajo reserva para favorecer operaciones secretas como por ejemplo SOC FWD Pakistán, SOC FWD Yemen y SOC FWD Líbano, así como SOC FWD África Oriental, SOC FWD África Central y SOC FWD África Occidental.

Lo que queda claro es que SOCOM prefiere operar en las sombras en tanto sus misiones y personal se expanden por todo el planeta pero sin que se le preste mucha atención. “La cuestión principal es que SOCOM resulta ser una fuerza global. Apoyamos a los comandos de combate donde quiera que estén, no estamos atados a las fronteras artificiales que habitualmente definen las áreas regionales en que actuar. Así que lo que tratamos de hacer es operar a través de tales fronteras.” Son palabras de Votel en el Aspen Security Forum.

En el borroneo de fronteras, los oficiales de enlace de Operaciones Especiales (SOLOs) están protegidos por lo menos por 14 embajadas claves para poder asistir a fuerzas especiales en varias naciones aliadas. Operan así en Australia, Brasil, Canadá, Colombia, El Salvador, Francia, Israel, Italia, Jordania, Kenia, Polonia, Perú, Turquía, y el Reino Unido. El programa SOLO tiene la potencia, de acuerdo con Votel, para expandirse a otras 40 naciones para 2019. El comando, y particularmente JSOC, han forjado estrechos vínculos con la CIA, el FBI, la NSA y otros servicios a través del uso de oficiales de enlace y de los equipos de apoyo a las operaciones especiales (SOSTs).

“En los marcos actuales, nuestra efectividad está directamente vinculada con nuestra habilidad para operar con asociados locales. Como fuerza conjunta, tenemos que continuar institucionalizándonos mediante operaciones conjuntas, con integración e interdependencia entre fuerzas convencionales y fuerzas de operaciones especiales, a través de la doctrina, el entrenamiento y los despliegues operacionales”, dijo Votel ante el Comité de Servicios Armados del Senado esta primavera. “Desde el trabajo con fuerzas indígenas y gobiernos locales para mejorar la seguridad local, hasta operaciones contraterroristas de alto riesgo, SOF desempeña roles vitales llevando adelante tareas esenciales.”

SOCOM no nombra las 135 naciones en las cuales las más calificadas fuerzas de elite de EE.UU. se han desplegado este año, para ni mencionar siquiera la naturaleza de tales operaciones. La mayor parte, fueron, sin duda, labores de entrenamiento. A través del Acta Constitucional sobre Libertad de Información, de todos modos, se obtienen documentos que nos muestran el intercambio en los entrenamientos de las Fuerzas Conjuntas Combinadas en 2013 y dan una idea de lo que hacen las Fuerzas Especiales cotidianamente así como de las capacitaciones requeridas para sus misiones en el mundo real: combate mediante armas de fuego, patrullajes, entrenamiento con diversas armas, formación de pequeñas unidades tácticas, operaciones especiales en territorio urbano, combate en barrios densos, uso avanzado de armas de fuego, entrenamiento para francotiradores, disparos de larga distancia, ataques deliberados y empleo de armas pesadas, además de cuidado de heridos, comportamiento atendiendo los derechos humanos, navegación, y planificación de misiones, entre otras.

Desde el Escudo de Fuerzas Camufladas para Tareas Conjuntas en Operaciones Especiales que actúa en la región subsahariana del África y el control del Comando de Operaciones Especiales en el Cuerno de África, hasta las Fuerzas Conjuntas de Control de Operaciones Especiales en la península arábiga, el crecimiento global de las misiones de SOF ha sido arrollador. SEALs o Birretes Verdes, operadores de la Fuerza Delta o comandos aéreos están tomando constantemente lo que Votel se complace en denominar “los desafíos más complejos, demandantes, de alto riesgo de la nación.”

Estas fuerzas llevan adelante operaciones casi por completo desconocidas para los ciudadanos, pagadores de impuestos, estadounidenses, que las financian ─operaciones que están muy lejos de poder ser escrutadas por los medios de comunicación─; están fuera de cualquier mirada de la sociedad civil. Cada día, en unos 80 países, o más, que el Comando de las Fuerzas Especiales ni designa, están haciendo misiones de las cuales el comando se niega terminantemente a hacer comentario alguno. Existen en un mundo secreto de siglas abstrusas actuando en las sombras, con misiones misteriosas mantenidas en secreto ante el público estadounidense, para no mencionar a la inmensa mayoría de los ciudadanos de las 135 naciones donde se han desplegado este año.

Este verano, Votel comentó que más operaciones de fuerzas especiales se han desplegado en más sitios y que están llevando a cabo más operaciones que en el momento del apogeo militar en las guerras en Afganistán y en Irak, y focalizó en dos conflictos en los cuales estas fuerzas han desempeñado papeles mayores pero que no han resultado gratos a EE.UU.

“Finalmente, el mejor indicador de nuestro éxito será el éxito (de los comandos emplazados en el terreno)”, nos dice el jefe de operaciones especiales, pero con los traspiés de las Fuerzas Especiales en el área de operaciones desde Malí y Nigeria hasta Burkina Faso y Camerún, y en la jurisdicción del Comando Central desde Irak y Afganistán hasta Yemen y Siria; en el PACOM, en relación con China y tal vez hasta en el EUCOM, en el área de operaciones ocasionada por Rusia, es más que dudoso cuál puede ser el tipo de éxito que se le pueda atribuir a esta expansión permanente de operaciones secretas de los militares secretos (sic) de EE.UU.

Considere el lector qué significa el constante aumento de este comando en los últimos años.
La comandancia de las operaciones especiales parece resignada a las muy claras limitaciones de lo que sus operaciones pesadamente armadas, muy bien financiadas, muy aparatosas, pero secretas, pueden hacer.

“Podemos comprar el espacio pero no el tiempo”, dice Votel, subrayando que SOCOM puede desempeñar un papel superclave enfrentando el “extremismo violento”, pero sólo hasta cierto punto, y este punto parece estar muy lejos de algo que se parezca a una victoria o al menos un cierto éxito político. “Usted sabe, de última los problemas como los que vemos en Irak y en Siria, no van a ser resueltos por nosotros”, remata.

El autor es historiador, periodista de investigación, docente de la Universidad de Harvard.