jueves, 22 de noviembre de 2012

LA POLITICA Y EL MIEDO

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20-11-12
 LA POLITICA Y EL MIEDO

Por primera vez en la vida política del país encontramos un movimiento que se dice político pero se nombra psicológico. El miedo es una manifestación de la psicología del hombre normal que experimenta temor ante los peligros contra su propia existencia o su seguridad. El miedo caracteriza a la humanidad entera, también al reino animal e inclusive al reino vegetal. Únicamente el reino mineral está exento de esta manifestación de psicología de los seres vivos.

Empero ha surgido extrañamente en Bolivia un movimiento “político” que aglutina a seres supuestamente humanos que carecen del miedo. Estos seres extraterrestres han logrado, no precisamente vencer al miedo, lo que sería una gran virtud que se expresa en la valentía y el coraje, sino concretamente carecer de él.

El Movimiento Sin Miedo que es un desprendimiento del viejo y desprestigiado MIR, es también una fracción del Movimiento Bolivia Libre y finalmente un aliado estrecho del MNR de Goni Sánchez Lozada.

Estos individuos que “carecen del miedo” han realizado un “encuentro” que tiene las caracteristicas de un movimiento mineral nacional y se han lanzado a través del dirigente mineral (no minero) a atacar sañudamente al gobierno y a sus máximos personeros sindicándolos de todos los delitos imaginables. Serán esos personeros los que asuman su propia defensa, problema que no nos incumbe.

Empero lo que aparece como un nuevo elemento reciclado de su vieja historia, es su innegable parentesco con la vieja, desvencijada y salvaje derecha reaccionaria.

En movimiento mineralógico no podía menos que volver a sus viejas maniobras, ahora se descubre como el nuevo instrumento de las fuerzas reaccionarias que buscan desesperadamente un instrumento que les permita volver al control del Estado y sus instituciones.

La derecha reaccionario y sus representantes conocidos como Siles y Antelo,  asistieron entusiastamente al cónclave mineralógico junto, muy junto, al representante del imperialismo genocida yanqui que en estos mismos momentos coadyuva militantemente a las masacres del hermano pueblo palestino.

La posición política del movimiento mineralógico está ya muy clara: es la carta “nueva” de la derecha reaccionaria.

Empero es imprescindible aclarar que la derecha pretende utilizar a los miedosos, mientras éstos creen posible cabalgar sobre las espaldas de esa derecha.

Tradicionalmente la derecha tiene buen olfato y sabe, eso sí, tratar a los oportunistas con mucha energía.

No sabemos cómo continuará este idilio de los  miedosos con la derecha cavernícola más el imperialismo genocida.

Esperemos y veamos.

PCmlm

lunes, 19 de noviembre de 2012

NUEVAMENTE ATACA EL ESTADO FORAJIDO

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18-11-12

NUEVAMENTE ATACA EL ESTADO FORAJIDO

Mao Tse-tung, expresaba la política reaccionaria e imperialista de atacar criminalmente a los pueblos con una bella máxima que la recordamos sin atenerse a la cita puntual:

“Los señores latifundistas pueden incendiar nuestras aldeas, pero al pueblo se le prohíbe encender una vela”.

Es esto lo que ocurre en estos momentos en el ya histórico enfrentamiento entre el pueblo palestino y la agresión interminable del imperialismo yanqui y el nazi-sionismo israelí.

Los genocidas sionistas de Israel pretenden “justificar” sus canallescas agresiones contra la Franja de Gaza que es parte del territorio palestino reconocido ampliamente por la opinión mundial e incluso por las tristemente famosas Naciones Unidas, con el lanzamiento esporádico de cohetes caseros que se disparan desde Gaza contra Israel. Es esta una inmensa mentira que debe ser ampliamente rechazada por la opinión mundial.

La verdadera y auténtica provocación es la agresión sostenida del régimen forajido de Israel de continuar su ocupación violenta y absolutamente ilegal de territorios palestinos para construir nuevas colonias judías y asentamientos habitacionales destruyendo las viviendas palestinas y despojando a los habitantes de sus propiedades.

¿Cómo podría reaccionar un pueblo agredido de esta forma sino es mediante la defensa también violenta e incluso militar?

Los cohetes caseros que lanza la población palestina de Gaza son pues una respuesta (encender una vela) a la agresión permanente imperialista y sionista (incendiar las aldeas campesinas).

En estos precisos momentos, la humanidad contempla indignada los preparativos sionistas y nazi fascistas israelitas de atacar frontalmente Gaza y ocuparla militarmente, asesinando al pueblo que resistirá como siempre con piedras y palos contra los misiles criminales.

Estamos contemplando en estos momentos la complacencia cobarde y miserable de algunos poderes mundiales como son la China y Rusia que no tienen el valor de poner atajo a semejante holocausto.

¡¡Nuestra solidaridad militante con el heroico pueblo palestino!!

Exigimos del Gobierno boliviano una declaración franca de repudio a los crímenes fascistas y una ruptura diplomática, comercial y económica total de UNASUR, ALBA, CELAC, MERCOSUR, con ese régimen forajido.

PCmlm

jueves, 15 de noviembre de 2012

FUKUYAMA EL “FIN DE LA HISTORIA” Y LA CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO

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15-11-12

FUKUYAMA EL “FIN DE LA HISTORIA”
Y LA CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO

Volviendo a leer a Fukuyama y su “fin de la historia”, no hacemos sino confirmar lo diletante y atrabiliario de aquella obra que conmocionó a la “intelectualidad” pequeño-burguesa que hacía profesión de fe neoliberal y “enterraba” al marxismo, la liberación nacional y el socialismo.

Según Fukuyama, el “fin de la historia” no significaba precisamente la conclusión de los acontecimientos históricos, sino cabalmente el triunfo “definitivo” del liberalismo capitalista como forma final y absoluta del desarrollo del espíritu universal hegeliano. Toda la obra está dedicada a ensalzar el bienestar general, desarrollo económico, la libertad individual de los países europeos y no solamente de los países nórdicos, sino también de los mediterráneos, que habían sido alcanzados por la “derrota de los totalitarismos”.

Leamos algunos párrafos fukuyamistas:

“La transformación que ocurrió en Europa meridional en menos de un decenio fue notable. Se había visto a esos países antes como las ovejas negras de Europa, condenados por sus tradiciones religiosas y autoritarias a residir fuera de la corriente del desarrollo democrático de Europa occidental. Pero hacia los años ochenta, cada uno de esos cuatro países había realizado con éxito la transición hacia una democracia estable y eficaz, tan estable, de hecho que sus habitantes apenas si podían imaginar que hubieran vivido una situación distinta. (1).

No es difícil comprobar que las predicciones del autor hegeliano, estaban tan equivocadas que no pudieron sostenerse ni siquiera una década. No sabemos dónde anda Fukuyama, pero seguramente no querrá escribir nunca más sobre los galimatías hegelianos del fin de la historia, constatando lo que en estos mismos momentos está ocurriendo precisamente en los cuatro países meridionales de Europa citados por él (Portugal, España, Italia y Grecia) y en menor medida, aunque en el mismo sentido, las insurgencias sociales masivas en Francia, Irlanda, Bélgica, e inclusive en la Alemania de la Merkel.

Esto significa que las predicciones fukuyamistas se han desenmascarado como lo que siempre fueron: un intento manipulado de resucitar el hegelianismo como contrapartida a la concepción materialista de la historia de Marx y por otro lado, pretender la muerte de marxismo y el triunfo final y absoluto del liberalismo “democrático”.

El formidable llamado al paro movilizado continental europeo del 14 de noviembre, que ha sido cumplido en diversas proporciones en toda Europa, es el signo más claro de que la crisis Terminal del capitalismo se está produciendo indefectiblemente, pero que naturalmente su debacle final no está a la vuelta de la esquina y que para su concreción definitiva falta la lucha política y revolucionaria de las masas europeas oprimidas, hambreadas, y colocadas en la desesperación en estos momentos. Los ciudadanos europeos reprimidos están optando por múltiples respuestas extremas como ser el suicidio ante la impotencia de obtener que, por lo menos, se escuchen sus justas reivindicaciones.

Los despachos de prensa de hoy día 15 de noviembre, nos informan de las multitudinarias manifestaciones en cientos y cientos de ciudades europeas que prácticamente ya están tocando los límites del pacifismo, cuando los manifestantes son reprimidos con la fuerza bruta de los organismos de represión que es lo único que le resta al establecimiento europeo.

La tristemente célebre troika  (CE-BCE-FMI) manipuladora de las finanzas europeas, pretende seguir esquilmando a los pueblos en beneficio de los bancos que seguirán recibiendo los recursos multimillonarios de los famosos “rescates” financieros que deberán ser pagados, precisamente con los recortes de los derechos sociales de los trabajadores.

El capitalismo salvaje está llegando a los límites de la paciencia y la tolerancia de los pueblos. La propia crisis y el levantamiento revolucionario de los pueblos de Europa no están ya muy lejos en el horizonte histórico.

Nuestra más calurosa solidaridad con nuestros hermanos europeos a quiénes les damos la bienvenida al llamado “Tercer Mundo”.

Nota 1. Fukuyama, Francis. “El fin de la historia y el último hombre”.  Pág. 42.


PCmlm.

jueves, 8 de noviembre de 2012

DORIA MEDINA DEBE EXPLICAR SU ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO

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08-11-12

DORIA MEDINA DEBE EXPLICAR SU ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO

Este señor cuyo patrimonio es escandalosamente grande, proviene de su adscripción al MIR de Paz Zamora cuando obtuvo un préstamo del Banco del Estado por 28 millones de dólares. Hasta la fecha solamente se conoce que el tal banco quebró precisamente porque los beneficiarios de préstamos millonarios, no cancelaron nunca sus deudas.

Por otra parte, Doria Medina ha traficado en la Fábrica de Cemento de Sucre cuando suscribió acuerdos dolosos con la Universidad de San Francisco en perjuicio de esa entidad y del patrimonio del pueblo chuquisaqueño.

En fin, emplazamos al Ministerio de Transparencia a fin de que, en lugar de estar persiguiendo a pequeños corruptos de la actual administración para lo cual basta la Ley SAFCO,  exija, inmediatamente, una explicación detallada de la riqueza del indicado politiquero fracasado, pero “empresario” exitoso sin embargo dudoso, de conformidad con la Ley Marcelo Quiroga de investigación de bienes mal habidos, actividad que igualmente debe ejercitarse con todos los magnates de los anteriores regímenes.

Hasta la fecha no conocemos que alguno de los grandes deudores del Estado y actuales potentados económicos que traficaron con los bienes y recursos del pueblo boliviano en los anteriores regímenes, hubiera sido sometido a una investigación rigurosa del origen de esas cuantiosas riquezas de las cuales hacen ostentación cada día.

Hace unos días atrás hemos escuchado una entrevista al politiquero del cemento, “exigir” al presidente Morales una “explicación” de su actual patrimonio. Aclaramos públicamente que este artículo no tiene como objetivo el de “defender” al señor Morales que igual que cualquier ciudadano tiene la obligación de explicar su patrimonio, sino el de expresar nuestra indignación porque sea precisamente el corrupto número uno y actual politiquero que pretende reconquistar el poder político perdido con el MIR para ocultar sus fechorías, el que lance la primera piedra teniendo su domicilio el techo de vidrió que ostenta.

PCmlm

miércoles, 7 de noviembre de 2012

95 años de la Revolución de octubre de 1917. El Asalto Bolchevique al Poder

07 de noviembre: 
95 años de la Revolución de octubre de 1917
El Asalto Bolchevique al Poder
Los comunistas, marxistas leninistas maoístas del mundo, celebramos con algarabía el Gran Triunfo Revolucionario de 1917, a la cabeza de los Inmortales bolcheviques de toda la vida, Lenin y Stalin.
Revolución burguesa de febrero de 1917.
Lenin había afirmado que la intervención de Rusia en la guerra de 1914 constituía un regalo para la revolución. No ignoraba que representaría una inagotable fuente de tensiones que repercutiría en el desgaste y desprestigio del régimen zarista, acelerando de ese modo su caída.
Varias causas contribuyeron al estallido de la revolución de febrero: La crisis económica, social y la crisis del Estado.
La monarquía zarista representada por Nicolás II estaba en realidad en manos de su esposa, la zarina, y su consejero, el monje Rasputín.
Ante este hecho, los miembros más progresistas del Parlamento intentaron buscar una vía democrática a la crisis.
La revolución comenzó tras la manifestación del 23 de febrero en San Petersburgo, cuyo lema se resumía en "paz y pan".
El 25 estalló una huelga general que pronto se extendió a otras ciudades; el 26 se produjeron motines en los cuarteles, las tropas se negaron a disparar contra los huelguistas y se sublevó la guarnición de Moscú, constituyéndose un soviet de soldados, obreros y campesinos.
El 27 de febrero se constituyó un Gobierno Provisional presidido por el príncipe Luov con Kerensky como ministro de Guerra y de Justicia. Nicolás II, que se había trasladado al frente para dirigir las tropas, abdicó el 3 de marzo, falto del apoyo del ejército.
Con la abdicación del zar Rusia se estableció una República que puso fin la dinastía, Romanov, que había gobernado el país desde hacía trescientos años.
El Gobierno Provisional, integrado por liberales burgueses y socialistas moderados, tomó las riendas del Estado. Intentó gobernar desde premisas políticamente moderadas y hacer de Rusia un país democrático al estilo occidental. La Revolución de octubre interrumpiría ese proceso.
El Gobierno Provisional
El Gobierno Provisional se marcó el objetivo de consolidar una revolución democrática burguesa en Rusia, con el apoyo de un sector de la clase obrera representado por los mencheviques (hoy trotskistas) que controlaban el soviet de Petrogrado (San Petersburgo).
El experimento fracasó por varios motivos:
• La decisión de continuar la guerra, lo que impidió la celebración de elecciones.
• La debilidad de la burguesía y su temor a ser desbordada por otros sectores más radicales, lo que impidió acometer las esperadas reformas.
• La presión de los soviets que buscaban un modelo de sociedad distinta a la burguesa.
Como consecuencia de lo dicho (ausencia de reformas y continuación de la guerra), la crisis política se agravó, propiciando el ascenso de la oposición revolucionaria bolchevique como alternativa de poder.
Este hecho fue expuesto con claridad en las “Tesis de Abril, obra en la que Lenin, líder de los bolcheviques, defendía la consigna de “Todo el poder para los soviets”. Para él era el momento de dar por concluida la revolución burguesa y abrir paso a la revolución socialista, centrada en los siguientes objetivos:
• La supresión del régimen parlamentario burgués.
• La nacionalización de la banca privada.
• La supresión de la propiedad privada de los medios de producción.
• La creación de una República de soviets.
Una oleada de protestas contra la guerra llevó a la dimisión de Lvov, que fue sustituido por Kerensky como jefe del Gobierno Provisional.
La derrota del ejército en Riga agravó la situación de desprestigio del gobierno y el jefe del ejército ruso, el general Kornilov, intentó en agosto reconducir la situación por medio de un golpe de estado y la instauración en Rusia de una dictadura militar.
El fracaso de la intentona no dejó dudas sobre la debilidad del Gobierno de Kerensky, que hubo de recurrir a la ayuda de los soviets para abortar la maniobra involucionista.
Revolución soviética de octubre de 1917
El creciente protagonismo de los soviets creó en Rusia una dualidad de poderes: uno, el legal, encarnado en el Gobierno Provisional; otro, el real, el de los soviets liderados por Lenin y Stalin. Éstos tras la constitución de un Comité Militar Revolucionario, planearon la insurrección armada contra el gobierno de Kerensky.
La caída del Gobierno Provisional se consumó tras el “Asalto al Palacio de Invierno” el 25 de octubre de 1917. La noche del 24 los soviets se habían apoderado de los puntos estratégicos de la capital (central telefónica, estaciones de ferrocarril, edificios oficiales). El crucero Aurora, anclado en el puerto, bombardeó el palacio, sede del gobierno. Todos sus componentes fueron detenidos, salvo Kerensky, que logró huir. Inmediatamente se constituyó un Consejo de Comisarios del Pueblo, formado por bolcheviques y presidido por Lenin, que sustituyó al gobierno derrocado. La revolución soviética había triunfado.
¡ VIVA EL GRAN TRIUNFO BOLCHEVIQUE DE 1917!
¡GLORIA ETERNA A LENIN Y STALIN!
PCMLM - Bolivia

martes, 6 de noviembre de 2012

EE.UU.: EL PARTIDO UNICO DEMOCRATA-REPUBLICANO

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07-11-12

EE.UU.
  EL PARTIDO ÚNICO
DEMÓCRATA-REPUBLICANO
Con motivo de las actuales elecciones presidenciales en los Estados Unidos y la leyenda del bipartidismo, tenemos la oportunidad de expresar nuestros conceptos acerca de la “democracia” yanqui,

En efecto, en los Estados Unidos, rige el sistema del partido único del modo más manipulado que se pueda imaginar, pues tanto demócratas cuanto republicanos, no son sino tendencias políticas dentro del sistema de partido único.

En realidad en los Estados Unidos, no gobiernan, ni mucho menos, esas dos tendencias del partido único; los que gobiernan realmente son las grandes corporaciones transnacionales, el complejo militar-industrial y el Lobby sionista que dirigen la política intervencionista, agresiva y terrorista del Gobierno yanqui.

En consecuencia la contienda electoral que ha culminado hoy día y que definirá cual de las dos tendencias tendrá la oportunidad de servir mejor los intereses de las grandes corporaciones, no tiene la menor significación, puesto que ambas representan los mismos intereses, las mismas intenciones agresivas y las mismas ideologías racistas, colonialistas e imperialistas.

Por estas razones, resultan siendo ingenuas las apreciaciones “políticas” que discuten nuestros analistas criollos, de que será mejor Obama o que será mejor Rodney.

Los pueblos del mundo observan con desprecio la postura falsamente “democrática” de estas elecciones porque saben que lo único que se está definiendo es la persona que debe implementar la política conocida del imperialismo.

Está muy claro actualmente que el fementido “sueño americano”, hace rato que se ha convertido en la pesadilla yanqui.

Lo realmente importante es que el pretendido siglo americano de los años 2000, está claramente definido ya como el ocaso definitivo del imperialismo.

¡¡Muera el imperialismo yanqui y su falsa democracia!!

PCmlm

lunes, 5 de noviembre de 2012

4 de noviembre de 1964 DERROCAMIENTO DE PAZ. LA ASONADA DE BARRIENTOS Y LA INSURRECCION PACEÑA

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04-11-12
4 de noviembre de 1964
 DERROCAMIENTO DE PAZ.
LA ASONADA DE BARRIENTOS
Y LA INSURRECCION PACEÑA

(Comienzo dramático del ciclo militar fascista dependiente)
Desde el mismo día de su ascenso a la vicepresidencia, el General René Barrientos Ortuño mostró su total independencia respecto de Paz Estenssoro. Quería demostrar el caudillo militar que él no debía nada a Paz y que, por el contrario, incluso se oponía al "jefe". Consciente de su propia fuerza y de la debilidad del gobierno del viejo demagogo, el ejército pasa a la acción clásica del militarismo de todos los tiempos, preparando meticulosamente un nuevo golpe de Estado a principios de noviembre de 1964.
Es importante detenernos en el análisis de esta fecha fatídica porque constituye la iniciación de un tenebroso ciclo de dictaduras militares pro-imperialistas y de carácter francamente fascistas. El 4 de noviembre, tiene significación, no tanto desde el punto de vista histórico, sino desde el materialista histórico, para desentrañar el contenido mismo de los cambios que se dieron a partir de entonces.
Por otra parte, en el análisis político dominante, el 4 de noviembre de 1964, aparece como el fin del llamado “nacionalismo revolucionario” del MNR, propiciado por sus representantes ideológicos como Sergio Almaráz, René Zavaleta, Augusto Céspedes y más cercanamente por Andrés Solíz Rada, así como otros tantos escritores partidarios de dicho “nacionalismo”. Aparece también, en la perspectiva de los autores citados, como el fin de la “revolución” y el comienzo de la “contrarrevolución”. Es éste el aspecto que nos interesa desentrañar para poner las cosas en su debido lugar.
La pretendida “revolución” que defienden los nacionalistas, cuyo proceso tuvo su inicio en una verdadera y auténtica insurrección popular armada los días 9, 10 y 11 de abril de 1952, se había convertido, poco a poco en “el tiempo de las cosas pequeñas”, según la expresión de Sergio Almaraz en la obra que comentaremos con algún detenimiento.
«La experiencia boliviana desemboca en el punto más ardiente del debate sobre la revolución en nuestro tiempo. Los bolivianos hicieron la suya y su instrumento fue el MNR. La observación de que habría sido preferible otro tipo de revolución es pueril, porque la historia no es un escaparate. La revolución fue ésa y no otra, sin márgenes de elección. La izquierda tradicional, enfrentada con los hechos, fue incapaz de superar sus insuficiencias: al rechazar la única posibilidad que le brindaba la historia para vencer su propia alienación, perdió el camino. El 4 de noviembre tuvo la última postura aberrante: pensaba estar haciendo la “verdadera revolución”; en realidad era un acoplamiento más del carro de la reacción» (1)
Lo primero que conviene aclarar a Almaraz es que el MNR no hizo ninguna revolución y que el proceso verazmente revolucionario de abril, fue inmediatamente neutralizado por el MNR que jamás pensó siquiera en un cambio social y económico profundo. Tanto la Reforma Agraria cuanto la Nacionalización de las Minas, fueron impuestas por la presión popular, siendo inmediatamente traicionadas por el “tiempo de las cosas pequeñas”. Entonces aquello de que la revolución boliviana la hizo el MNR resulta siendo una verdadera aberración. Por otro lado, tenemos la acción de la “izquierda tradicional” que según Almaráz, fue incapaz de comprender que la “historia” le entregaba una magnífica oportunidad para vencer su propia alienación. Este punto lo dilucidaremos más adelante.
«La revolución boliviana se empequeñeció y con ella sus hombres, sus proyectos, sus esperanzas…En 1953 llegaron los primeros alimentos norteamericanos. En 1957 se impuso el plan de estabilización monetaria. Más tarde se reorganizó el ejército. Se aceptaron asesores norteamericanos en los mecanismos más importantes del estado. Se votó el Código del Petróleo. Una cosa predisponía a la otra… Cuando se entregó el petróleo, se creyó que los norteamericanos dejarían tranquila a la minería nacionalizada; antes para salvarla, se había aceptado indemnizar a los ex-barones. Entonces de pensó: ¨se llevan el petróleo, pero nos dejan el estaño”…» (2)
Los sucesivos gobiernos del MNR que tuvieron su inicio en 1952, perdían paulatinamente todo el apoyo popular que efectivamente tuvieron en su primera época (1952-1956), y como señala el propio Almaráz, la pretendida “revolución” se empequeñecía con un entreguismo desbordante respecto al imperialismo norteamericano, se entregaba el petróleo, se devaluaba la moneda, se permitía la injerencia yanqui en todos los sectores del propio estado, en fin, en esos entornos, ¿de qué “revolución” se podía hablar?
«Los restos dispersos de la antigua oligarquía y los retoños de la nueva se reorganizaban. La minería mediana, los abogados vinculados a las grandes empresas, los funcionarios bolivianos de USAID, la Rosca importadora y los industriales de La Paz, crearon primeo puntos de contacto y luego mecanismos para la acción política y económica, en cuya cumbre se situaron los intereses norteamericanos y los vinculados con la exportación de estaño…La revolución estaba condenada…La autonomía política del Estado boliviano estaba perdida…Hacia 1960 el presupuesto del ejército no alcanzaba a cubrir los gastos de alimentación y vestuario de la tropa…La derrota era doble: que la revolución hubiera de depender de los militares ya era el signo de la capitulación…La pobreza extrema facilita la colonización; los hombres en Bolivia tienen un precio menor. Hay un cierto nivel en que la pobreza destruye la dignidad; ese nivel lo han descubierto los norteamericanos y trabajan sobre él: a sus ojos y para sus bolsillos, un boliviano cuesta menos que un argentino o un chileno» (3)
Estas observaciones de Almaráz denigran a los bolivianos que no pueden ser confundidos con los movimientistas a los cuales les cae de perilla la definición. Pero de ninguna manera a los bolivianos, pese a las opiniones de Almaraz.
Y Otra vez, en estas condiciones. Almaráz pretendía que la “izquierda tradicional” apoyara ese Gobierno? La negativa cae por su propio peso, pero como se verá más adelante, la verdadera izquierda revolucionaria combatió a Paz Estensoro y también al golpe de Barrientos.
En 1964 a los pocos meses de la reelección de Paz Estenssoro y su vice el general Barrientos, el descontento popular fue creciendo y las angurrias militares de regresar al poder perdido determinaron la aparición de proyectos golpistas del militarismo renaciente.
Las masas populares, en La Paz, se encontraban movilizadas frente a la creciente crisis política que no se podía ocultar, y en consecuencia, toman la iniciativa y se lanzan a la lucha para derrocar a Paz, defendido en la circunstancia por algunos "milicianos" movimientistas atrincherados en el cerro de Laikakota, la sede del Control Político en la calle Potosí y en el Panóptico Nacional.
La situación de noviembre-64, era la siguiente: habían tres bandos en pugna, 1. Las fuerzas movimientistas de mercenarios pagados que, en desbandada, procuraban alguna resistencia más para salvar el pellejo una vez que su propio jefe ya había tomado el camino de la huida; 2. Las fuerzas populares que ganaban las calles paceñas espontáneamente y se iban armando con pertrechos tomados en los sitios capturados y 3. Finalmente, el ejército “nacional” totalmente reorganizado que había constituido su base en Cochabamba donde Barrientos, el vicepresidente y mandamás de las Fuerza Aérea,  hizo conocer su desconocimiento del presidente ofreciendo su propia renuncia como vicepresidente, para precipitar la crisis.
Las jornadas del 4 de noviembre de 1964, son, en nuestro concepto, una repetición disminuida del 21 de julio de 1946 y del 9 de abril de 1952. Son las masas populares armadas las que derrotan, después de prolongadas batallas a la milicia movimientista mercenaria que se había parapetado en la cerranía de Laikakota.
La batalla central, sin embargo, se produce frente a la sede del tenebroso Control Político de San Román, ubicado en la Calle Potosí esquina Socabaya. Varias horas resisten los movimientistas la embestida popular lanzada desde todos los ángulos. Las bajas son altas sobre todo entre los defensores que están completamente sitiados.
Leamos lo que dicen Sergio Almaráz y su fiel seguidor Andrés Soliz Rada, en nombre de los “izquierdistas nacionales” desvirtuando el carácter mismo del 4 de noviembre:
«El desatino se repitió el 4 de noviembre de 1964, cuando el Pentágono norteamericano impulsó el golpe del general René Barrientos Ortuño contra el claudicante Paz Estensoro, con el respaldo de la derechista Falange Socialista Boliviana (FSB), el vetusto Partido Liberal y una fracción del MNR, integrada por Hernán Siles Zuazo, Juan Lechín y Walter Guevara Arce. La “izquierda tradicional” estuvo otra vez coadyuvando en semejante entuerto, en su reiterado propósito de encontrar “Kerenskys” a diestra y siniestra, en tanto sus dirigentes se sentían los inminentes “Lenines” de procesos contrarrevolucionarios que acaban, de manera inexorable, por devolver la globalidad del poder al Imperio y sus acólitos nativos». (4)
En cuanto a estas jornadas históricas, es hora de poner los puntos sobre las íes. La impopularidad del régimen prorroguista de Paz Estensoro era ostensible, su reaccionarismo y capitulacionismo frente al imperialismo eran evidentes e intolerables. Pero en realidad fue la ambición personal de Barrientos y su convencimiento de que podía servir mejor que el MNR los intereses del imperialismo, (siempre existe la posibilidad de que el imperialismo consiga mejores sirvientes desplazando a sus actuales), los que precipitaron el golpe militar de Barrientos. Empero, para que se enteren de todo el panorama, los “izquierdistas nacionales” que jamás estuvieron ni por asomo en las trincheras revolucionarias y populares de La Paz, debe señalarse que se desató en La Paz, una verdadera insurrección popular que asaltó en primer lugar la sede del tenebroso Control Político, en la calle Potosí esquina Ayacucho, después el Panóptico Nacional y finalmente la serranía de Laikakota, derrotando militarmente a las milicias corruptas del MNR y su Control Político.

Los hechos de ese 4 de noviembre deben ser esclarecidos para la memoria histórica del pueblo boliviano, pues al margen de la falsa modestia debemos señalar que participamos personal y directamente en los combates frente al Control Político durante tres horas de la mañana del 4 de noviembre logrando después de una balacera intensa derrotar a los milicianos y liberar a los prisioneros entre ellos destacadamente a Guido “Inti” Peredo, Zenón Barrientos Mamani, el periodista Cueto y otros prisioneros de las mazmorras del esbirro Claudio San Román, Menacho y los “izquierdistas nacionales”, poniendo en fuga a los defensores.
El camarada Inti instruyó a los asaltantes revolucionarios que se destruyeran todos los archivos del Control Político ubicados en el tercer piso en los que se encontraban consignadas las listas de todos los comunistas y los revolucionarios, cosa que se cumplió bajo su mando en tanto que nosotros, los “asaltantes” nos ocupábamos de secuestrar y apoderarnos de la inmensa cantidad de libros y revistas del campo socialista que eran confiscados por los “izquierdistas” nacionales de San Román y sus claque.
Otro tanto ocurrió cuando grupos revolucionarios entre los que se encontraba nuestro camarada Ignacio Miashiro Ovale, asaltaron el Panóptico Nacional liberando particularmente al camarada Federico Escóbar Zapata prisionero de los “izquierdistas nacionales”, Irineo Pimentel y otros.
A esta altura de los acontecimientos y en vista del triunfo   de los combatientes populares en algunos sitios, se dibuja difusamente todavía la posibilidad de una nueva insurrección popular que impida la captura del poder por el militarismo renaciente. Sin embargo, las  direcciones de la izquierda siempre a contra pelo, no comprendieron el carácter de los combates y prefirieron aclamar a los "salvadores" de la dictadura movimientista, reconociendo el triunfo del ejército y su representante, el Gral. René Barrientos.
La izquierda revolucionaria que tiene efectivamente tradición de lucha y combate de la que carecen en absoluto los “izquierdistas” nacionales pro-fascistas, sí tuvo una respuesta el 4 de noviembre, lamentablemente la insurrección fue decayendo conforme transcurría el día y llegaban las noticias del levantamiento militar de Barrientos en Cochabamba que finalmente ahogaría la insurrección revolucionaria urbana de La Paz.
Sergio Almaráz sigue con sus interpretaciones “izquierdistas”
 «El 4 de noviembre (la izquierda tradicional. N. n. ) tuvo la última postura aberrante; pensaba estar haciendo la “verdadera” revolución; en realidad era un acoplado más en el carro de la reacción”…
Al hablar de la “izquierda tradicional” nos referimos al Partido de la Izquierda Revolucionaria (PIR), Partido Obrero Revolucionario (POR) y a los dos partidos comunistas  (pro ruso y pro chino ASR), descendientes ambos del viejo PIR. La muerte de Villarroel es el estigma de esta izquierda…» .(Paréntesis, subrayados y negrillas nuestras) (5)
Almaraz y los “izquierdistas nacionales”, pretenden burlarse de la actividad de la izquierda “tradicional” el 4 de noviembre y en ella incluyen a nuestro Partido (marxista-leninista-maoísta), lo cual es otra falacia, pues como explicábamos líneas arriba, los marxistas-leninistas luchamos con las armas en la mano contra Paz Estenssoro y contra Barrientos, lamentablemente nuestra acción fue insuficiente para detener el golpe de la célula militar del MNR (Barrientos y Ovando) contra su propio Gobierno.
La historiografía nacionalista y los “izquierdistas nacionales” a la “Solíz”, sostienen que en noviembre de 1964 se produce la contrarrevolución, es decir la interrupción del proceso “revolucionario” y la apertura de una restauración, oligárquica. En este sentido se expresan la mayor parte de los escritores nacionalistas, como René Zavaleta Mercado, Augusto Céspedes, José Fellman Velarde, Andrés Solíz Rada y todos los demás escritores movimientistas que sostienen a grandes rasgos lo mismo: la época “revolucionaria” conducida por el MNR, se corta con el 4 de noviembre cuando se instala la contrarrevolución.
Amado Canelas, el contradictorio cronista independiente, tiene una opinión un tanto diferente que no obstante su superficialidad, se aproxima más a la verdad y al auténtico contenido de los cambios de noviembre de 1964.
«Frecuentemente, se ha tipificado el 4 de noviembre de 1964 como un movimiento retrógrado respecto de la Revolución Nacional que hasta ese entonces vanguardizaba el MNR. Ni tanto ni tan poco. Para que lo fuera, el proceso del 9 de abril habría requerido poseer naturaleza y desarrollo distintos a los que tuvo, es decir, ser anti y no pro-imperialista…….
 En efecto, el 4 de noviembre, tanto por sus protagonistas como por su contenido, no fue otra cosa que un cambio de guardia dentro del mismo sistema iniciado el 9 de abril de 1952. Después de diez anos en que representó uno de los pilares más firmes del régimen pero sin tener verdadero acceso a sus granjerías, el llamado Ejército de la Revolución Nacional o también Célula Militar del MNR, resolvió que era tiempo de pasar su factura y de asumir el control absoluto del poder político, teniendo al “civilismo” en la calidad de simple comparsa...» (6).
Ahora bien,  expresaremos nuestro punto de vista en torno al 4 de noviembre.
En primer lugar recordemos nuestra definición del carácter de clase de los gobiernos del MNR. Son representantes de una débil burguesía nacional que adhiere al aparato del Estado y se burocratiza.  Pretende fortalecerse por todos los medios pero no lo logra sino mínimamente a pesar de disponer, por orden presidencial,  de todos los recursos del Estado. La fracción burguesa burocrática movimientista se esfuerza en crear un órgano represivo a su servicio: el ejército de la Revolución Nacional y no hace sino estructurar las Fuerzas Armadas de la Seguridad Nacional con amos extranjeros.
«Entre 1949 y 1964 más de 16 mil estudiantes de los países latinoamericanos fueron entrenados en la Escuela Militar Norteamericana en Fort Gulick situada en la zona del Canal de Panamá, generalmente conocida como la “West Point” latinoamericana…  Sus alumnos asimilan y absorben la doctrina militar norteamericana. La Fuerza aérea de los países latinoamericanos, entrena asimismo a sus oficiales en la base Aérea Albrook… La Junta Interamericana de Defensa con base en Washington, opera el Colegio Interamericano de Defensa.» (7)
Si la defensa nacional que debe corresponder a las Fuerzas Armadas de la Nación, está subordinada a un poder extranjero, ¿de cuál independencia y soberanía podía hablar? Como se ve, la necesidad de cambiar radicalmente el poder político en Bolivia era urgente en 1964, es por ello que lejos muy lejos de ser un quiebre entre la revolución y la contrarrevolución lo que se produjo en noviembre de 1964, fue una continuación profundizada de la dependencia estructural de Bolivia respecto al imperialismo norteamericano.
La debilidad de la clase “hegemónica” es grande y como es natural, otras fracciones ponen en tela de juicio su hegemonía produciéndose la crisis que se hace evidente a fines de 1964. Sin embargo, en el campo de la burguesía no existen grupos suficientemente fuertes que puedan reemplazar a la capa burocrática en ejercicio del poder. Tiene que ser el ejército que cumpliendo supletoriamente la función de clase hegemónica se haga cargo del gobierno y de todos los órganos reguladores de la estructura social.
En síntesis, la burocracia militar se alía a la burocracia civil y juntas tratan de estabilizar la dominación de clase en beneficio de sí mismas y de los poderes económicos imperialistas. Los militares, con Barrientos a la cabeza, acceden al control de las empresas del Estado: Comibol, Corporación Boliviana de Fomento, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Banco Minero, Banco Agrícola, Banco Central, Banco del Estado y otras entidades fiscales. De este modo, formando parte de una más amplia burocracia burguesa, el militarismo juega su papel de parte o componente de la clase hegemónica que desde 1964 al presente tiene dominado el bloque en el poder.
Sin embargo, el 4 de noviembre no es solamente esto. Además significa la iniciación real y verdadera de la tercera parte de la vida del ejército "boliviano", una tercera vida que hemos llamado ya, como se sabe, el período de las "Fuerzas Armadas de la Seguridad Nacional".
La gran guerra antipopular que lleva a cabo el ejército contra el pueblo, se declara abiertamente a partir del 4 de noviembre-64 y los militares comprenden que para salir airosos de este enfrentamiento no pueden prescindir del domino de todos los resortes del aparato del Estado. El ejército no se replegará a sus cuarteles más y considerará al país como un inmenso cuartel en una guerra decisiva y total en consonancia con todos los elementos que ya conocemos en torno a la doctrina de la "Seguridad Nacional".
Barrientos, el general de aviación, que ha tenido la virtud de saber engañar a uno de los politiqueros más empedernidos de la historia del país: Paz Estenssoro, logra también confundir a vastas masas populares que, en el primer momento, le brindan su apoyo. Son sobre todo los campesinos del valle central de Cochabamba los que creen en Barrientos y su profusa propaganda demagógica  haciendo posible su gobierno más estable.
En resumen, las jornadas revolucionarias del 4 de noviembre de 1964, aunque derrotadas, constituyen otra de las fechas importantes de la actividad histórica, revolucionaria e insurreccional del pueblo boliviano.

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS.
  1. ALMARAZ PAZ, Sergio. “Requiem para una República”. La Paz-Bolivia. 1969. Pág. 43.
  2. Almaraz. Citada. Págs. 41 y 42.
  3. Almaraz. Citada. Págs. 41-51.
  4. SOLIZ RADA, Andrés. “Almaráz en la construcción del Estado Nacional”. Prólogo de Solíz a las Obras Completas de Sergio Almaráz. Amigos del libro.
  5. Almaraz. Citada. Pág. 43.
  6. CANELAS, Amado. «Bolivia: subasta en ritmo de samba». Síntesis Dos Mil. Pág. 45.
  7. BEDREGAL  Gutiérrez, Guillermo. “Los militares en Bolivia”. Ediciones Los Amigos del Libro. La Paz-Bolivia. 1971. Págs. 110.